Quienes somos.

Somos alumn@s y ex-alumn@s del ciclo de Serigrafía Artísitica que se imparte en la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Vigo.
Este blog ha sido creado con la intención de compartir nuestros trabajos e inquietudes relacionadas con el mundo de la SERIGRAFÍA ARTÍSTICA.
Desde el taller del ciclo de esta actividad que se imparte en la E.M.A.O. de Vigo para tod@s.
También publicaremos todo aquello que nos llame la atención de este campo, tanto del artístico como del industrial.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Entrevista con David Sosa, director del Taller de Serigrafía René Portocarrero. La Habana, Cuba.

Hoy un amigo me envió este enlace, La Jiribilla.revista de cultura cubana., en él publican una entrevista realizada en 2010 al actual director del Taller de Serigrafía René Portocarreño.



ENTREVISTA CON DAVID SOSA, DIRECTOR DE LA INSTITUCIÓN
Taller de Serigrafía René Portocarrero,
siempre en deuda con la creación
María Fernanda Ferrer • La Habana
Fotos: Cortesía de la autora
El Taller de Serigrafía René Portocarrero cumple este año tres décadas de trabajo, pretexto para acercarnos al quehacer de esta institución que en la década de los  80 se convirtió por derecho propio en un verdadero generador de proyectos culturales que tuvieron un gran impacto en la vida cultural cubana.    
Desde el 2004 David Sosa figura como director del Taller enclavado en Cuba, emblemática calle de La Habana colonial quien en rápido diálogo con La Jiribilla nos aclara que “no debe ni puede de olvidarse” el sentido comercial de la institución  y los objetivos que, actualmente, están trazados en relación con la producción y la comercialización.
  

David Sosa,
 director del Taller de Serigrafía René Portocarrero
“Es cierto que en el aspecto artístico hay cierta nostalgia por esos años y hemos querido retomar, poco a poco y en la medida de las posibilidades reales, aquellas estrategias. Todos sabemos las dificultades económicas que hemos tenido que enfrentar a nivel de país. Las circunstancias obligaron a tomar algunas medidas de tipo económico que variaron el modo de ver y de hacer de las artes plásticas y eso, sin duda, influyó sobre la actividad del Taller. 
En todo este tiempo la idea ha sido actualizar la actividad comercial y productiva e incentivar, también, la gestión cultural, pero este es un proceso complejo y hemos tratado de armar un equipo de trabajo que se enfoque hacia ese propósito.  
También dentro de nuestros planes está internacionalizar el Taller como casa editora o productora de originales múltiples que es algo que en el mundo es una realidad. No es una actividad muy generalizada, pero existen atelieres y talleres de gran prestigio que trabajan la serigrafía.  
La idea ha sido diversificar las producciones, sobre todo, por la finalidad comercial que puede aparentemente estar divorciada de lo artístico. El mercado cubano no es el mercado propio para arte cubano a pesar de que el público sí disfruta y tiene un gusto y un conocimiento, pero hay que trabajar en función de las ventas. Nosotros tenemos dos vías para comercializar la obra: a través de instituciones culturales y el público en general. 
¿Cuando habla del mercado nacional se refiere a la compra de obra de arte en moneda nacional, es decir, al interés por fomentar un mercado cubano de arte?
Sí, estamos hablando del original múltiple que hacemos aquí. Hay dos modos de trabajar ese original múltiple y el más importante es cuando el artista participa del proceso de la obra, o sea, no existe la obra original y se hace una especialmente para la ocasión.  
La otra manera es cuando partimos de una obra original que se trata de reproducir. Pero, los que conocen de la técnica saben que nunca queda una obra igual; en ocasiones, la serigrafía puede superar al original y en otros momentos se queda por debajo.  
En ambos sistemas tratamos de que el artista se sume en algún momento; de hecho tiene que participar para definir colores y otros aspectos relacionados con la técnica del proceso, pero estamos hablando de la obra múltiple que se hace en el Taller. El artista lógicamente cuando está vivo y en Cuba viene al Taller, supervisa el trabajo, edita un número determinado de ejemplares y luego firma la obra. Del resultado de ese proceso, se comercializa una parte en moneda nacional y otra en moneda libremente convertible. 
Esa manera de trabajar engrandece la obra, la hace mucho más valiosa…   
Por supuesto, siempre le digo a los clientes sobre todo cuando hacemos “Arte Rampa” que por cierto está a las puertas que quien compra una serigrafía o un grabado adquiere una obra que no se deprecia con el tiempo, todo lo contrario. Si se realiza con los materiales adecuados, es decir, con una buena cartulina y tintas puede durar muchísimos años y con el transcurso del tiempo la pieza incrementa su valor desde el punto de vista artístico y comercial. Cuando se compra una obra salida del Taller, se adquiere un patrimonio que valoriza los fondos económicos y culturales de la persona o de la institución que la adquiere.
 
Recuerdo que en los 80 este Taller tenía una intensísima vida cultural,¿cuáles son las acciones concretas que ustedes están asumiendo para, nuevamente, volver a revitalizarlo? 
Cada etapa tiene su encanto y su valor y aquel período fue, francamente, hermoso. El momento que nos ha tocado a nosotros nos hemos tenido que concentrar mucho en los aspectos económicos del Taller.  
Todos estos años la actividad ha estado volcada hacia el aspecto económico porque, primero, esta institución tiene un objetivo económicofunciona a partir de la rentabilidad y en dependencia de costos-gastos y de obtener utilidades. En los últimos seis años además de sobrecumplir lo planificado hemos tratado de diversificar desde el punto de vista comercial.  
El Taller no solamente concibe serigrafía artística, sino también serigrafía de destino publicitario, imprime textiles y tiene una imprenta que hace modelaje desde el punto de vista del linotipo y se realizan catálogos artísticos y se comercializan licencias de uso, que es una manera de comercializar obra a partir del criterio del derecho de autor, de la propiedad intelectual.  
Ahora estamos en fase de consolidar el trabajo en equipo y, poco a poco, pretendemos ir gestando proyectos artísticos cada cierto tiempo; también estamos haciendo exposiciones y nos hemos vinculado mucho al trabajo de los diseñadores a partir del Club de Amigos del Cartel. Hace dos años que desarrollamos ese proyecto y gran parte de los carteles que se hacen en estos momentos desde la óptica cultural salen del Portocarrero.  
Con el diseño estamos muy conectados y hemos querido trabajar con artistas jóvenes que se acercan a las tendencias más experimentales. 
También tenemos un proyecto de homenaje a artistas de los que tenemos obras en nuestro archivo pasivo. Por ejemplo, hemos hecho un homenaje al maestro Alfredo Sosabravo y tenemos pensado en este segundo semestre del año hacer algo con la obra de Eladio Rivadulla.  
Pensamos invitar a Rivadulla, Premio Nacional de Diseño, a hacer una obra que se expondrá junto a otros trabajos anteriores que pertenecen a los fondos del Taller. 
Hay que buscar un equilibrio entre economía y arte, algo muy difícil ¡lo sabemos! y siempre vamos a sentir que estamos en deuda con la creación, pero creemos que tenemos todas las posibilidades de trabajar en ambas líneas. El Taller posee las condiciones: tenemos la posibilidad de promocionarnos porque hacemos ese trabajo aquí, poseemos el soporte y tenemos la voluntad de hacerlo.  
¿Cuáles son las líneas de trabajo que se deben emprender en este segundo semestre del presente año?    
Hemos tenido un comienzo de año muy complicado porque no hemos contado con los materiales, los medios y los insumos indispensables para producir arte y eso nos ha limitado muchísimo. Pero, a pesar de esa realidad, creo que uno de los encantos que tiene el trabajo con los artistas en general y con los de la plástica en particular es que a partir de armar una idea se logran cosas maravillosas.    
Realizamos algunas producciones de obras, por ejemplo, de Pedro Pablo Oliva con muy pocas tintas, pero con una calidad tremenda. Las hicimos con una cantidad limitada de colores, con algunas ayudas y armamos esas piezas. También una obra de Zaida del Río e hicimos algunas transformaciones: ese es el caso de que aunque existe la obra original se modificaron colores, se ajustaron y todo se hizo con la anuencia de la artista.  
El artista pasa, valora las piezas y se cotejan intereses. Hay un aspecto que es muy importante a tener en cuenta y es el trabajo que realizan los impresores del Taller; ellos son las personas que interpretan la obra, que la ponderan y deciden cómo van a asumir la pieza. Hemos hecho trabajos que van desde los 80 colores labor que puede tomarse más de un mes y el serígrafo tiene que desmenuzarlos. Es un proceso que se imprime color a color y es muy importante la interpretación que ellos hagan.  
Dada la procedencia de esos especialistas que son graduados de la Academia de Artes de San Alejandro y del Instituto Superior de Arte (ISA)el trabajo se completa. Contamos con gentes jóvenes que se han adiestrado en el Taller es muy difícil y costoso formar un serígrafo porque lleva tiempo y creo que ellos han asumido con alta profesionalidad esta labor. Los serígrafos son gentes que les gusta asumir el reto de hacer una obra de otro artista plástico y eso es muy importante.
Uno de los principios de este Taller y yo insisto mucho en eso es que todo el que salga de  aquí tiene que estar complacido: tanto el cliente como el artista, que es nuestro principal recurso, de ahí parte todo.  
Pero, ¿con qué artistas o con qué proyectos van a trabajar en los próximos seis meses?
Si a inicios del mes de agosto por fin nos llegan los materiales solicitados, tenemos un encargo muy fuerte con una Inmobiliaria que trabaja en la ambientación de hoteles; esta es una línea que hemos dirigido en función de la comercialización.
 
Una vez terminado ese compromiso con el material que nos quedevamos a empezar a trabajar lo que llamamos “obra propia” que es la que asumimos de los artistas y que producimos para comercializar en las dos monedas.  
Hemos conversado con un grupo de pintores entre los que se encuentran Manuel Mendive, Roberto Fabelo, Arturo Montoto, Ernesto Rancaño y Agustín Bejarano. Todo lo que seamos capaces de producir en el segundo semestre de este año es con lo que contaremos para consolidarnos en el 2011. Veremos.


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